TU LLEGADA. PARTE II

 CĂłmo te contaba... estábamos en la semana 36 y mi ingenuidad ante tu posible llegada a destiempo habĂ­a hecho que no tenga todo completamente organizado como hubiese querido. Gracias a que me iluminaron todos los santos, el viernes anterior habĂ­a preparado tu mochila con tu ropa, pañales y todo lo importante para vos. Pero no tenĂ­a nada más listo. 

Tuve que recurrir a tu abuela Vivi para que me ayude a armar el bolso para mĂ­ y para papá. Le avisĂ© que tenĂ­amos que salir corriendo a Mardel cuánto antes porque ya estaba en trabajo de parto (si hubiese sabido que te ibas a tardar un poco no hubiĂ©semos hecho todo tan apresurado). 

Media hora despuĂ©s yo esperaba en casa con contracciones, en la silla mecedora y con LĂŤO encima ronroneando (entendiendo todo). Papá se habĂ­a ido a solucionar unas cosas antes de viajar. Esos minutos fueron pacĂ­ficos, los necesitaba. Te hablĂ© y te dije que yo ya sabĂ­a que querĂ­as salir antes - lo habĂ­a sentido ese sábado -. Y que si querĂ­as hacerlo, asĂ­ iba a ser. Que te estaba esperando con muchas ganas de conocerte. Que me perdones por tener las cosas a medio hacer. 

Al fin llegaron los refuerzos, la abuela Vivi, el abuelo Gabriel, la abuela Mirta y la tĂ­a Ara. 

Un tiempo atrás yo habĂ­a hablado con la tĂ­a Ara y le habĂ­a pedido que estĂ© en el parto. Necesitaba que estĂ© conmigo en los momentos previos, para que me ayude y me de su tranquilidad. Los abuelos, en medio de toda la vorágine la querĂ­an dejar, pero la tĂ­a corriĂł - literal - cĂłmo 7 cuadras para que no la abandonen. Hoy lo contamos y siempre nos reĂ­mos de eso. Mira si te querrá desde la panza... 

Papá estaba nervioso, tenĂ­a miedo por mi. AsĂ­ que fuimos en la camioneta el abuelo, la tĂ­a y yo (con contracciones) y en el auto papá y las dos abuelas. 

La tĂ­a iba cronometrando todo el tiempo. Las contracciones eran cada vez más intensas cada 10 minutos aproximadamente. TenĂ­amos tiempo despuĂ©s sobra, te estabas anunciando pero todavĂ­a faltaba. Llegamos a la clĂ­nica y papá no encontraba ni un papel. Durante todos los meses de embarazo yo armĂ© una carpeta muy organizada con cada estudio y papel importante, además rotule todo para que a Ă©l le resultará fácil encontrar cualquier cosa que le pidieran en ese momento. Bueno, no fue asĂ­. Pero a esta altura ya no tengo que explicar nada de papi jaja 

Me hicieron tacto por segunda vez. HabĂ­a dilatado solo 1/2 cm. CĂłmo no era un embarazo a tĂ©rmino no podĂ­an acelerar nada ni tampoco hacerme cesárea, solo restaba esperar que todo siga su curso normal. 

Nos fuimos al departamento de Dolly (un amigo de papá), y ahĂ­ pasamos todo el dĂ­a y la noche. Yo con contracciones cada vez más fuertes, la tĂ­a cronometrando y papá teniendo me bien bien fuerte. Cuando las contracciones fueron cada 3 minutos, me bañé, me cambiĂ© y salimos en tu bĂşsqueda. 

DespuĂ©s de tantas horas de trabajo de parto, lleguĂ© a la clĂ­nica agotada y solo habĂ­a dilatado 4cm. PedĂ­ la cesárea. Y ahĂ­ fuimos, me mandaron a la habitaciĂłn (compartida) a cambiarme y papá fue a buscar todas las cosas. 

Me cambiĂ© como pude en el baño del cuarto hasta que llegĂł papá con 2 valijas y 500 bolsos. Los refuerzos le habĂ­an encajado todo, hasta habĂ­a traĂ­do sus camperas. Cuando llegĂł la enfermera le pidiĂł a papá lo Ăşnico que no habĂ­a subido a la habitaciĂłn, TU MOCHILA. Todos nos reĂ­mos y Ă©l fue a buscarla corriendo. 

Me vinieron a buscar para llevarme a quirĂłfano y a papá le dieron ropa para que se cambie y le pidieron que espere. Él iba a entrar con nosotras. 

Continuará... 

Comentarios

Entradas populares