15 de mayo de 2024. TU LLEGADA đź’•

 Ese lunes preparamos todo para viajar al control en Mar del Plata. SabĂ­amos que este era el Ăşltimo con ecografĂ­a y despuĂ©s comenzaban los monitoreos hasta tu nacimiento. O al menos esa era la idea. 

Antes del turno con papá tomamos un cafĂ© con medialunas en el cafĂ© de al lado de la clĂ­nica. QuĂ© lindo era. Ambientado vintage, con mesas de todo tipo y formas y decoraciĂłn extravagante. La panza ya no me entraba entre la silla y la mesa. Por suerte ya habĂ­a dejado de manejar porque ese era otro lĂ­o. 

Ese fue el Ăşltimo cafĂ© que tomamos juntos sin tu presencia. 

Tuvimos primero la ecografĂ­a. Yo me asustĂ©. La tĂ©cnica que la hacĂ­a no paraba de repetir que eras muy cabezona y que estabas MUY abajo para las semanas que tenĂ­a. Yo ya lo sabĂ­a, desde el sábado la presiĂłn que sentĂ­a ya no era normal. 

Salimos de ahĂ­, todo perfecto. Lo vemos al obstetra. Facundo Gutierrez. Joven, cálido y sin vueltas. A papá le caĂ­a bien y a mĂ­ tambiĂ©n. No me dejaba preocuparme. Vio la ecografĂ­a y le contĂ© que sentĂ­a mucha presiĂłn desde el sábado, entonces me hizo tacto. El primero de muchos. Me dijo que me estaba preparando, que se sentĂ­a diferente y que debĂ­a descansar mucho e intentar hacer reposo absoluto. 

Era la semana 36, y debĂ­amos esperar si o si hasta la 37 para que fuera un embarazo a termino y que vos estĂ©s sanita y bien horneada (spoiler: ya lo estabas). 

Volvimos a casa. Ruta, 2 horas de viaje. Y empecĂ© a sentir contracciones. Muy leves. Llegamos a casa y me acostĂ© como me indicĂł el mĂ©dico. TenĂ­a que hacer reposo para que no se te ocurriera salir antes. 

EmpecĂ© a contar las contracciones - por las dudas -, no pensĂ© que fueran las reales, sabĂ­a que podĂ­an ser falsas y que tal vez producto del tacto se habĂ­a activado algo ahĂ­. Entonces me quedĂ© tranquila, pero seguĂ­ cronometrando. 

Pase toda la noche asĂ­. No quise despertarlo a papá, tal vez iba a ser su Ăşltima noche durmiendo tranquilo. Cuando despertĂł para ir a trabajar le dije que debĂ­amos ir al hospital para controlarme (indicaciones de la partera). 

Fuimos. Tacto. Ya estaba en trabajo de parto. El obstetra de guardia del hospital de Mar de ajĂł me querĂ­a dejar internada hasta que le dijimos que ibas a nacer en Mar del Plata, sus palabras fueron: "entonces vayan yendo". 

A partir de este momento empieza una secuencia de momentos muy graciosos, desesperantes y que nunca más vamos a volver a repetir. 

Continuará...

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